Medioambiente y salud
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Entendemos que es necesario pasar del urbanismo tradicional a un urbanismo en el que el diseño y la planificación incorporen las tres dimensiones de sostenibilidad: social, económica y medioambiental. En el caso de Valle de Guerra, consideramos necesario realizar una labor creativa para adaptar la realidad existente a un nuevo diseño, ya que ha sido una de tantas zonas de la isla afectadas por la especulación urbanística. Esta realidad viene derivada de la falta de normativas a la hora de controlar la construcción, la complicidad de las autoridades con los constructores de urbanizaciones para saltarse la ley, no dejar espacios para dotaciones, acompañado de la dejación política para invertir en infraestructuras necesarias.
En Valle de Guerra se han pensado instalar infraestructuras y dotaciones que en nada benefician a sus habitantes, como es la depuradora que funciona al 50% y canaliza el agua regenerada fuera del pueblo mientras nuestros campos se convierten en eriales por falta de agua. Además, tenemos recursos como el Instituto de Capacitación Agraria o el Museo de Carta que no revierten en la calidad de vida de los habitantes de Valle de Guerra. Otras dotaciones como el Centro Ciudadano y el pequeño Centro de Salud fueron hechas aprovechando viejas edificaciones y no reúnen las condiciones mínimas para las actividades que se realizan en estos espacios. Los dos CEIP tienen sus canchas deportivas, pero no se abren al público ya que los tres espacios deportivos existentes son exclusivos para los clubes o federaciones. Tampoco existen zonas verdes ni espacios de ocio. Todo ello dentro de una orografía que dificulta la movilidad y el sentimiento de comunidad.
En 2019 participamos en las jornadas de la ULL del programa “Envite 2030”. Fruto de este trabajo surgió la petición de que incorporaran a Valle de Guerra en el Proyecto de Ecoeje previsto por el área de medioambiente del Ayuntamiento.
En 2021 el área de medioambiente del Ayuntamiento de La Laguna realizó un estudio sobre un Ecoeje Guamasa, Valle de Guerra, Tejina y Punta del Hidalgo y solicita la participación ciudadana para su elaboración. Nuestra asociación participó en la elaboración del proyecto Ecoeje en donde se reflejan una serie de acciones de mejora para Valle de Guerra a corto, medio y largo plazo La Asociación, con la aprobación del concejal de urbanismo, presentó a la consejería de medioambiente del Cabildo una de las acciones del Ecoeje, un parque periurbano. Es avalado por todas las asociaciones del pueblo y presentado con 1500 firmas. La consejera se interesa por subvencionar el proyecto con fondos europeos. Sin embargo, el proyecto se vio frustrado por la aparición de otros intereses ajenos a los de la ciudadanía, paralizándose todo tipo de comunicación entre las asociaciones que solicitan estas mejoras y la concejalía de urbanismo junto a la alcaldía.
Hemos participado activamente en el proceso del Estudio de un Modelo de sostenibilidad dirigido por Salvador Rueda y contratado por el área de Urbanismo del Ayuntamiento de La Laguna. Este proceso ha durado dos años y, actualmente, está en su fase final en la que esperamos que se publiquen las conclusiones y se nos explique cómo se ejecutarán las acciones que propone el Modelo.
Este estudio que contemplaba acciones respetuosas con el medioambiente se refundió en la llamada “Agenda Urbana”, sin embargo, desde el equipo de gobierno, se están obviando estas acciones y en algunos casos, como en Valle de Guerra, se proponen otras que el propio estudio las desaconseja como la desalinizadora que destruirá la vida en el litoral y el agua desalada estropeará la fertilidad de la tierra. Por ello, nuestra Asociación ha tenido que volver a los plenos y exigir que se cumplan los acuerdos plenarios.
Charlas y talleres
El planeamiento del territorio nos trajo un debate sobre el significado de lo que consideramos como “progreso y desarrollo”. Consideramos una necesidad reflexionar, discutir y llegar a un acuerdo sobre qué tipo de pueblo queríamos para vivir y cuál sería el camino para ello, mejorando la calidad de vida de todos sus habitantes. Llegamos a conclusiones sobre que muchas de las “mejoras” que se venían realizando eran cuestionables, pues si el crecimiento económico solo se reflejaba en una minoría no era real. Además, muchas de ellas daban mejoras inmediatas, pero a la larga afectaban al medio ambiente de manera nefasta.
Ante ello, una de las acciones que hemos venido llevando durante dos años han sido charlas con expertos en salud, medioambiente y urbanismo. El doctor Maceiras, director de nefrología del HUC, dio varias charlas sobre la relación entre la diabetes, la alimentación y las desigualdades sociales.
También, hemos realizado y aprovechado las charlas y talleres que han venido ofreciendo ONGs, el área de voluntariado del Cabildo (erradicación de especies invasoras), alimentación saludable, juguetes tradicionales, reciclado de ropa, trabajos con la lana y mimbre, jabones artesanales, entre muchas otras.
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